Mostrando entradas con la etiqueta movilidad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta movilidad. Mostrar todas las entradas

domingo, 29 de mayo de 2011

Ubicuidad vs. hiperconectividad



Esta imagen de una persona con un ordenador portátil ya no nos extraña. Nos hemos acostumbrado a ver gente con su ordenador en el tren o en el autobús y también en los parques. Los nomadismos tecnológicos son la moneda que tiene dos caras: por un lado, la parte positiva es la ubicuidad, pues los dispositivos portátiles nos permiten acceder a la información que necesitemos en cualquier lugar; sin embargo, por otro lado, su consecuencia más negativa es la hiperconectividad, es decir, podemos estar demasiado tiempo conectados y acabar alejándonos de la vida real. 
Esta imagen sintetiza esos dos aspectos. El positivo, la movilidad, nos permite trabajar en entornos más saludables y donde estar más cómodos (por ejemplo, los niños pueden estudiar y hacer sus tareas mientras toman el aire del campo). El negativo, el exceso de conexión, provoca que perdamos otros momentos de nuestra vida (esta niña o joven podría estar jugando en el parque en lugar de interactuar con el ordenador).

Una nueva forma de vigilancia



El debate a favor o en contra del denominado 'periodismo ciudadano' ha sido objeto de controversia en varias clases del máster. Con esta imagen quisiera provocar la reflexión sobre una perspectiva nueva que no se ha tratado aún en ninguno de esos debates.
Para comenzar, quisiera aclarar que soy una defensora del periodismo ciudadano, pero eso no impide que también sea crítica con algunos de sus aspectos. El que quiero destacar con este guiño al "Gran Hermano" es que los periodistas ciudadanos están en cualquier parte y llevan con ellos una cámara fotográfica o de vídeo (incluso en sus terminales móviles). Si por un lado esto es positivo pues permite que quede constancia de infracciones y delitos (hemos visto su utilidad testimonial en el asesinato de Neda Agha Soltan en una manifestación en Teherán en 2009), también resulta negativo ya que acota aún más nuestro espacio de privacidad.
De la misma manera que el exceso de cámaras de vigilancia ha provocado muchos movimientos en contra y ha suscitado debates sobre los límites entre la seguridad y la intimidad, la proliferación de cámaras personales también debe crear un debate sobre las fronteras entre libertad de información de los periodistas ciudadanos y derecho a la intimidad del resto.